ULISES CARRILLO, EL “CEREBRO” DETRÁS DEL HOSPITAL DE TICUL

ULISES CARRILLO, EL “CEREBRO” DETRÁS DEL HOSPITAL DE TICUL

El actual director del Isstey redactó la iniciativa de PPS y dio el visto bueno para su aprobación

El secretario de Planeación y Presupuesto en el gobierno de Ivonne Ortega Pacheco, Ulises Carrillo Cabrera, actual director del Isstey, es el “cerebro” detrás del aparentemente fallido Proyecto de Prestación de Servicios (PPS) del Hospital Regional de Ticul, que compromete más de $5,500 millones de recursos públicos a 25 años y que mantiene en jaque a la administración de Rolando Zapata Bello.

ML TICUL ULISES

Ulises Carrillo, el “cerebro”

Carrillo Cabrera, el “hombre fuerte” en los asuntos financieros de la gestión anterior, no sólo fue el autor de la iniciativa de PPS que Ortega Pacheco envió al Congreso en 2011, y que aprobó la mayoría del PRI en 2012, sino también redactó una autorización y opinión favorable a la factibilidad presupuestaria del PPS.

Este documento sirvió como principal argumento a los legisladores priistas para aprobar el Proyecto de Prestación de Servicios de Ticul, que implicará pagar a una empresa privada, de aquí a 2038, cinco mil 572 millones, a razón de $185 millones anuales, por un hospital de 90 camas. Esta cantidad incluye los $1,300 millones del costo de edificación del hospital, de 26,000 metros cuadrados.

De acuerdo con varios indicios, como ya informó Mayaleaks, el gobierno de Zapata Bello se habría inconformado con las condiciones de ese PPS. Inicialmente logró reducir el presupuesto de construcción de $1,300 millones a $948.8 millones, pero después, cuando quiso cambiar otras clausulas del contrato, las gestiones se trabaron.

En este sentido, el gobierno entregó varias propuestas para reducir el costo del PPS a los socios de la empresa que construye el hospital, Infraestructura Hospitalaria de la Península, S.A.P.I. de C.V., de la ciudad de México.

La última, fue una “carta de términos” que los socios de esa compañía debieron aprobar o rechazar en una junta convocada exprofeso el jueves 29 de enero, en el Distrito Federal, de la que, por ahora, se desconocen los resultados.

Mientras tanto, la construcción del hospital de Ticul, que debía estar lista en marzo de 2014, está paralizada. Su avance es de 37 por ciento.

Embrollo

Mayaleaks averiguó que el marco legal que permitió todo este embrollo empieza con la iniciativa de decreto por la que Ivonne Ortega solicita al Congreso del Estado la aprobación del PPS para Ticul —y también para los hospitales de Tizimín y Materno infantil de Mérida— el 21 de septiembre de 2011.

Los diputados priistas de la Comisión Permanente de Presupuesto, Patrimonio Estatal y Municipal del Congreso, entre ellos Roberto Rodríguez Asaf, actual secretario de Administración y Finanzas del gobierno estatal, dictaminaron a favor de esa iniciativa que luego aprobó el pleno con el voto del PRI y PVEM, el 29 de febrero de 2012.

El primer argumento de los priistas para votar a favor —y así se dice en el decreto correspondiente— fue “el dictamen de la Secretaría de Planeación y Presupuesto del Estado (a cargo de Carrillo Cabrera, quien también fue el artífice de la iniciativa) en la que otorga su autorización y su opinión favorable respecto de la factibilidad presupuestaria del PPS”.

En el momento de la aprobación, sin embargo, los diputados no conocían el monto total del PPS ni sus alcances para las finanzas públicas del estado en los próximos cinco lustros.

El gobierno entregó a los legisladores sólo un documento en el que “constan las garantías que se otorgarán al inversionista proveedor en el desarrollo del Proyecto, misma que consistirá en la celebración de un fideicomiso que ya se encuentra constituido (…) y que servirá como fuente alterna para el pago de las obligaciones contraídas de contratos PPS”.

 

El primer argumento de los priistas para votar a favor del PPS de Ticul  fue el dictamen de la Secretaría de Planeación y Presupuesto del Estado (a cargo de Carrillo Cabrera, quien también fue el artífice de la iniciativa) en la que otorga su autorización y su opinión favorable respecto de la factibilidad presupuestaria del PPS.

 

No obstante su desconocimiento del monto del PPS de Ticul, los diputados del PRI y PVEM, en el artículo tercero de su decreto aprobatorio, autorizan “la asignación presupuestaria en el Presupuesto de Egresos del Estado para llevar a cabo el desarrollo de los tres centros hospitalarios referidos (…) en el entendido que (…) en los ejercicios fiscales subsecuentes durante los cuales continúen vigentes el o los contratos de prestación de servicios, el Congreso del Estado deberá aprobar las asignaciones presupuestales suficientes para no incumplir con las obligaciones de pago bajo el o los contratos de prestación de servicios correspondientes al Programa de Impulso a la Infraestructura y Servicios de Salud de Yucatán.”

Argumentos

Los recursos para pagar esos contratos provendrían de los flujos federales correspondientes al Seguro Popular.

Para justificar su aprobación de los PPSs, los diputados del PRI dieron argumentos que ahora cuestiona el actual gobierno. Por ejemplo, en el decreto dicen que “es importante resaltar el hecho de que el esquema PPS representa una opción de mejora en el uso de los recursos públicos, no deteriora la posición financiera del Estado, promueve una eficiente transferencia y mitigación de riesgos y permite la planeación de largo plazo”.

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