EL PRESIDENTE FALTÓ A SU COMPROMISO, ¿QUÉ NOS QUEDA COMO SOCIEDAD? Por José Luis Sierra V.

EL PRESIDENTE FALTÓ A SU COMPROMISO, ¿QUÉ NOS QUEDA COMO SOCIEDAD? Por José Luis Sierra V.

El pasado viernes 30 de enero, el gobierno de la república, por voz del secretario de hacienda, Luis Videgaray, canceló de manera definitiva el Tren Transpeninsular.

Malo, muy malo, que se haya cancelado una inversión cuantiosa en nuestra tierra. Pero, al mismo tiempo experimentamos una sensación de alivio, pues el proyecto de tren no fue pensado para atender requerimientos locales. Fue concebido como negocio para los constructores y para los inversionistas. Al cancelarse este proyecto se evitaron derroche y corrupción, en cifras monstruosas si consideramos los 23 mil millones que se pensaban erogar en el tren.
El palo está dado pero nos quedan varias tareas pendientes de cumplir como sociedad. La primera es interesarnos por saber cómo y en qué se gastaron los mil 350 millones de pesos, que dicen se gastaron en estudios de pre-factibilidad. Es una cifra a todas luces excesiva para estudios de esa naturaleza. Debemos exigir cuentas claras y establecer las responsabilidades que pudiera implicar este aparente derroche.

LENTITUD
Nos queda insistir en que se concluya la reconstrucción de las vías entre Coatzacoalcos y Valladolid, incluyendo el ramal a Progreso. Y nos corresponde vigilar que esta reconstrucción se haga rápido y bien. Miren ustedes por qué se los digo. El año pasado se aprobaron más de 6 mil millones de pesos para realizar los trabajos de reconstrucción en un plazo de cuatro años.

Las obras ya empezaron, pero en vez de arrancarse en Coatzacoalcos, para que se fueran integrando al tránsito del ferrocarril los kilómetros reconstruidos, se empezó por el final, sí, el tramo de Dzitás a Valladolid y, en un año, sólo se reconstruyeron 39 kilómetros de los mil que se deben atender. A ese paso, los trabajos de reconstrucción tardarían más de los 10 años que se llevó la ampliación de la carretera a Progreso.

Por último, nos queda también el pendiente de revisar, para que no nos vuelva a ocurrir, nos queda entender cómo fue que una idea “sin pies ni cabeza”, auténtica ocurrencia de plaza que soltó Ivonne Ortega durante su campaña a la gubernatura, se mantuvo vigente durante cinco años y fue retomada por otro candidato, esta vez Enrique Peña Nieto hasta aparecer entre las 10 obras prioritarias en materia de infra-estructura, definidas al arrancar el gobierno del presidente Peña. 

Link del video: https://www.youtube.com/watch?v=eBV97JcikGw

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